Y allí ¿qué descubrí? que su abuela era una auténtica máquina de tejer y ganchillar y tenía un montón de cosas bonitísimas.
Además me encantaron los géneros de lanas y algodones con los que estaban hechos y me contaron que lo compraban todo en una tienda de Guimaraes... obviamente no pude marcharme de allí sin pasar por el lugar en cuestión: Tricots Brancal (creo que es una especie de franquicia allí o por lo menos hay más con el mismo nombre en distintas ciudades).
Total, venden todas las lanas a peso, no puedo deciros exactamente ni las calidades ni los nombres, pero sé que la mayoría son lanas 100% y algodones ídem.
Mis ojos no pudieron apartarse de una lana muy gorda que estaba hilada con hilos plateados y dorados (mi amiga tenía unos cojines hechos con ésa y quedaban súper chulos) y de unos algodones muy finos también entreverados de plateado, que me parecieron el no va más para hacerme un chal tipo bodorrio.
Por lo menos para estas últimas ya he decidido el futuro (las gordas van a transformarse en una bufanda de rayas y un gorro a juego)
También encontré en la librería Lello de Oporto (impresionante) un libro de ganchillo de fiesta que habla de cómo hacer prendas con abalorios y lentejuelas.
Y en la misma tienda de lanas adquirí unas agujas que parecen ganchillos tunecinos gigantes... pero no! estuve hablando con la señora y me contó que ellas las usan en el norte de Portugal así porque es más difícil que se te salgan los puntos por las puntas de la aguja, símplemente por comodidad, pero que no hay nada "especial" que hacer con ellas. Por supuesto también hacen ganchillo tunecino pero no es demasiado común.
Incluso tenían agujas redondas con doble cabeza de ganchillo... así que si alguien se ha preguntado alguna vez para qué sirven... pues que sepa que es para hacer punto!!! jejeje