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sábado, 22 de mayo de 2010

Novedades traídas desde Portugal

Esta vez mis andanzas me llevaron a la vecina Portugal, en concreto estuve dos semanas trabajando en Oporto pero viviendo en Guimaraes, en casa de una amiga mía.
Y allí ¿qué descubrí? que su abuela era una auténtica máquina de tejer y ganchillar y tenía un montón de cosas bonitísimas.
Además me encantaron los géneros de lanas y algodones con los que estaban hechos y me contaron que lo compraban todo en una tienda de Guimaraes... obviamente no pude marcharme de allí sin pasar por el lugar en cuestión: Tricots Brancal (creo que es una especie de franquicia allí o por lo menos hay más con el mismo nombre en distintas ciudades).
Total, venden todas las lanas a peso, no puedo deciros exactamente ni las calidades ni los nombres, pero sé que la mayoría son lanas 100% y algodones ídem.
Mis ojos no pudieron apartarse de una lana muy gorda que estaba hilada con hilos plateados y dorados (mi amiga tenía unos cojines hechos con ésa y quedaban súper chulos) y de unos algodones muy finos también entreverados de plateado, que me parecieron el no va más para hacerme un chal tipo bodorrio.

Total, que sigo con mi adquisición masiva de género y ha llegado un punto en el que ya he decidido parar... tengo que librarme del stock y luego hablamos.
Por lo menos para estas últimas ya he decidido el futuro (las gordas van a transformarse en una bufanda de rayas y un gorro a juego)
También encontré en la librería Lello de Oporto (impresionante) un libro de ganchillo de fiesta que habla de cómo hacer prendas con abalorios y lentejuelas. Y en la misma tienda de lanas adquirí unas agujas que parecen ganchillos tunecinos gigantes... pero no! estuve hablando con la señora y me contó que ellas las usan en el norte de Portugal así porque es más difícil que se te salgan los puntos por las puntas de la aguja, símplemente por comodidad, pero que no hay nada "especial" que hacer con ellas. Por supuesto también hacen ganchillo tunecino pero no es demasiado común.
Incluso tenían agujas redondas con doble cabeza de ganchillo... así que si alguien se ha preguntado alguna vez para qué sirven... pues que sepa que es para hacer punto!!! jejeje

sábado, 1 de mayo de 2010

Proyectos

Hoy no tengo nada terminado que enseñar, pero sí algunos proyectos,
como por ejemplo, desde que vi esta chaqueta extraña
en http://www.e-patternscentral.com/ se me quedó el runrun (de mi corazón, doble ración de realidad común) en mi cabeza.
Lo que pasa es que en la foto está hecha con lana y tiene toda la pinta de querer ser usada en invierno, lo que, viviendo en el Polo Norte, es complicado. Así que he decidido modificarla ligeramente y convertirla en una chaqueta extraña de primavera-verano, un "me voy a echar algo por la espalda que parece que refresca. Y mi versión tiene esta pinta de momento
Esto es el cuadrado central, amalgama de cuatro cuadraditos sacados de mi maravilloso Beyond the square, Crochet Motifs de Edie Eckman.
Es que el otro es el granny clásico y ya no me aporta tanto como hace unos años. Los laterales también los estoy haciendo en un punto de ganchillo del que desconozco el nombre, pero que hace un poco de relieve al superponer puntos sobre las vueltas anteriores.
Poco a poco. Sospecho que es ese típico proyecto para verano que acabas en invierno.
Por otra parte estoy intentando hacer un echarpe en punto Salomón (otra vez, ya que le he aprendido a hacer hay que darle vidilla) y he recuperado las lanas mondial Oggi para ello. Mi intención es que aplicándole unos botones en los extremos pueda convertirse en un bolero.


A ver qué pasa porque lo estoy planeando para un regalo. Ojalá quede bien.

Y hoy he descubierto cuál sería el aspecto de mi tienda de lanas, en el caso de que montara una en algún momento de mi vida, éste:

La tienda es ésta : http://stevenbe.com/index.html está en Minneapolis (allí es donde murió Elvis, ¿no????) y la he descubierto en el blog de este chico tan mono http://westknits.blogspot.com/ que a parte de ser diseñador de complementos de punto, es bailarín y fotógrafo. Y está como un pan. Pero como todo no podía ser perfecto creo que es gay, lo siento, snif.

domingo, 25 de abril de 2010

Primer intento bolillero

Esta mañana he estado en la Feria de Asociaciones de Villarcayo, una pequeña reunión de todas las asociaciones de esa zona de las Merindades, en las que mostraban un poco al público qué es lo que suelen hacer a lo largo del año.
Había desde asociaciones deportivas, a otras de desarrollo rural, de baile, scouts (cómo no, hola Mazorca) y de labores.
El tiempo ha sido buenísimo, daban pinchos de panceta y chorizo y luego paella, todo amenizado por un grupo folklórico (caracoles trae la caracoleraaaa, caracoles trae en una talegaaaa...). Total, muy bien.
En mi ruta no he podido dejar de mirar la asociación de labores, que tenían bolillos, patchwork y bordados con cintas. Enseñaban a hacer un acerico en patchwork y un marcapáginas en bolillos, y ahí que me he lanzado, que todo hay que probarlo en este mundillo.

Ha sido un poco difícil coger el movimiento de las manos, no sé por qué mi mano izquierda decidía por sí misma y no distinguía arriba de abajo. Una vez pillado el truquillo está muy bien porque ya no piensas tú, sino que piensa tu mano, se aprende el movimiento y es todo muy mecánico. Tenía un poco de presión social porque al lado mío había unas niñas que habían cogido el ritmo y al otro lado una señora que también se estaba peleando con los primeros rudimentos, así que había que estar, cuanto menos, al nivel.

Y bien, bien, este ha sido el resultado:

se ve como una cacota porque es una foto con el móvil, no puedo pedir florituras. Efectivamente hay errores por el medio, pero eso es esencial para que nadie diga que he hecho trampas.

Al final me he sentido alumna aventajada porque en vez de terminar con el movimiento simple me han enseñado a hacer vainicas, dejando agujeretes en medio de la labor.
Un poco más y lo tengo hecho.
El problema es que no es lo mío lo de las puntillas, cortinas y pañuelitos de arras... cuando encuentre algo chachifante que esté hecho en bolillos le vuelvo a dar.
De momento me siento bastante contentilla conmigo misma.
No me ha dado tiempo a hacer el acerico, no problem, el año que viene volveremos a intentarlo!
Por cierto, ayer, paseando por Medina, en una tienda muy chula (que no recuerdo como se llamaba) y que tenían un poco de todo (bisutería, ropa, complementos, decoración,...) vi este bonito bolso, que tiene todas las papeletas para convertirse en mi próximo proyecto, para el cual destinaré los algodones adquiridos en el rastro justo la semana pasada.

lunes, 19 de abril de 2010

El príncipe rana

Es lo que tiene tener un amigo al que le llaman Froggy.

Y que además esté en el mercado.

A una se la ocurren ideas malsanas y éste es el resultado:

Efectivamente, estaba sin rematar y hay un hilillo que le sale de la oreja. Pero fue un gran momento.

De hecho ahora tengo un encargo de hacer un dragón. Apufff. Algo saldrá.

miércoles, 31 de marzo de 2010

De vuelta a la ciudad

Pues sí,
esta semana pasada me he metido en una máquina del tiempo para viajar a... ¡Rumanía!
¿Y por qué máquina del tiempo? Pues porque una vez que sales de las capitales de provincia, resulta que Rumanía sigue manteniendo todas las costumbres y modos de vida de antaño y puedes ver pueblitos con los caminos de tierra, la gente viviendo en casitas de madera labradas (qué chulas, qué chulas), trasladándose en carros de caballos y vistiendo los trajes típicos. Eh, que también tienen coche, agua, luz y todos los inventos necesarios de la modernidad, pero conservan todo lo demás.
Total, una semana recorriendo el país de punta a punta (literalmente) y disfrutando de cosas reales y no recreaciones hechas para turistas (aunque también las hay, véase Bran).
Como yo tengo esta fijación mental laneril, pensé que dentro de esta vuelta a los orígenes, conseguiría encontrar un montón de prendas de lana, tejidas y ganchilladas y a lo mejor ovillos recién teñidos e hilados... y me llevé una decepción. No lo encontré. Estoy segura de que lo hay, pero no tenía un cartel de neón donde yo me pudiera acercar a buscarlo.
Lo que sí que encontré es esta maravilla: una rueca, con todos sus accesorios de hilado, una devanadora y un telar. O sea, todo el aparataje.
Peeero, luego descubrí que toda esa madeja de lana que está esperando para hilarse ¡no es lana! son fibras vegetales, creímos entender que peyote, pero no lo tenemos muy claro.
Cuando ya lo había dado todo por perdido, por fín, en la mismísima frontera con Ukrania, en Sighetu Marmatiei, apareció:
Una señora que vendía boinas tejidas por ella misma y que eran bien graciosas (a mí me recuerdan muchísimo a las Urchin de Ysolda).
Nos las colocó bien en la cabeza y nos enseñó que tenían una marca para que supiéramos dónde está la costura. La mía es la amarilla y la azul-verdosa la de Silvia. Es alucinante la semejanza de los colores a los de mi Baktus hecha con Katia Azteca.

Además encontré una tienda bien surtida, la mayoría de las cosas que tenía eran acrílicos lisos, pero conseguí rescatar unos cuantos ovillos bastante monos por un muy buen precio.

Como suponía que íbamos a pasar un frío pelón en la lejana Rumanía, me propuse terminar el gorro-imitación ese que había empezado en el anterior post. Descubrí finalmente que el patron del ravel se parece pero no se teje igual, así que mirando al gorro original, éste fue mi resultado. La verdad es que estoy bien contenta, me gusta un montón cómo ha quedado (ya era hora, porque los dos gorros anteriores que hice no me gustaron nada).
Total, que una vez terminado descubrí dos cosas:
1. Que no tenía nada que pegara con él (mentira, tengo un pañuelo precioso que compré en Marruecos, pero tenía que encontrar una excusa)
2. Que lo que no tenía realmente era tiempo material para tejer algo que fuera a juego del gorro.
Y al final dije, qué tal un Wham Bam? Sísisisí, con las agujas del 15 y...
taránnnn, 2 horitas y listo.
Todo este trajín para que luego en Rumanía haya hecho muchísimo más calor que aquí (el día que fuimos a Sighisoara estuvimos en manga corta hasta las 11 de la noche, verídico) y los gorros no hayan hecho falta y las bufandas sólo a ratos.

Por cierto, que entre toda la cantidad de horas que hemos hecho en múltiples tipos de transporte, también me llevé tarea y he estado intentando hacer este gorro sacado de una revista japo.
Que tal cual es me parece muy bonito, pero cuando me pongo yo a hacerlo resulta que se agiganta demasiado. Primero lo intenté con lo que me sobraba de las lanas Mondial Piacere pero no me gustaba y le eché la culpa a la lana, luego me compré allí una que se llamaba Degradé Rosa, y queda mejor, pero tampoco perfecto. Inconvenientes de no saber leer japonés: no sé ni qué ancho de ganchillo recomienda ni qué ancho de lana, pero o es con lana súper fina y ganchillo ídem (que en la foto no lo aparenta) o tienen un cabezón que no se lo merecen.
Y una vez dicho toooodo esto, cuando lo termine os lo enseño.

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